Antonio Villalba, usuario del Centro Diurno Folre

El problema es la soledad. La soledad es muy mala.

Antonio Villalba, usuario del Centro Diurno Folre

Antonio Villalba tienen 58 años y vive en la calle desde un tiempo que cuesta de definir. Nos explica que trabajó muchos años como transportista y que está divorciado. Tiene familia con la que mantiene el contacto.

Actualmente acude al centro Diurno Folre, en Badalona, donde recibe acompañamiento.

Hemos hablado con él para saber cómo es vivir en la calle.

¿Cómo te sientes viviendo en la calle?

Navegando cada día como se puede. Otra cosa no puedes hacer. Llevarte bien con todo el mundo. ¡Hay gente muy buena! Me traen comida, me dan alguna moneda… hay gente muy buena.

¿Qué apoyos tienes?

Voy al comedor social y para de contar. Y algún colega que tengo por ahí y le digo "déjame un par de eurillos" y le pido un par de euros. Y ya está. Esa es mi vida.

¿Descansas durmiendo en la calle?

Sí. No se mete nadie conmigo. Me tapo con la manta del todo para que no me moleste nadie y madrugo mucho. Llegan los chicos del mercado y ya empiezan con los carros… y me levanto

Hará un mes tuviste una agresión ¿cómo se viven las agresiones en la calle?

Pues fatal. Si me pongo de pie no me endiñan…estaba tumbado y me dijeron “Eh, indigente de mierda”, me quise incorporar y me endiñó el puñetazo en el ojo. Estaba durmiendo en la Caixa.

¿Por qué crees que pasa esto?

No lo sé. Yo si veo una persona que está en la calle tirada si le puedo echar una mano se la echo, peor no le pego ni le agredo. Yo no lo entiendo

Y en Folre, a parte de la comida, ¿qué más encuentras?

Me puedo duchar, podemos jugar al dominó, ver la televisión y estar un rato. ¿Sabes dónde paro mucho? en la estación de Badalona, que hay como un parquecito. Ahí voy porque da el solecito y no hace mucho aire. Ahí se está bien.

Me siento en la plaza de la estación y me quedo viendo los trenes. Se está bien. Hay árboles, bancos….

¿Cómo te sientes en Folre cuando dices que echas una partidita?

De puta madre. Hay buena gente en Folre. Hay que valer para eso. Todos los que están allí hacen una labor muy buena con todos nosotros. Son muy buena gente. Yo no sé si valdría para eso.

¿Te gustaría tener una casa?

¡Pues claro! Tú verás…  Para estar en la calle estoy en una casa. Estoy calentito. Tengo mi cocina… tengo mi lavabo….

¿Qué es para ti tener llaves de una casa?

Guahhh, es tener tus cosas. Salir a la calle, chapar la puerta y sabes que no va a entrar nadie, que cuando vuelvas, va a estar todo igual. Pero la vida ha venido así y qué vamos a hacer.

¿Y que es un hogar?

Pues estar con tu familia. Si por la tarde hay un partido de futbol verlo tranquilico, sentado en el sofá. Tener un sofá para sentarte. Si vienen tus colegas, pues estas con tus colegas… no sé… eso para mí es un hogar.

¿Cómo te ves en un futuro?

Todo se arreglará. De aquí a poco empiezo a cobrar una ayuda y con eso me busco una habitación y hasta la jubilación. Ya tengo 58 años. Con eso y la jubilación ya me buscaré una habitación.

¿Cómo has vivido la pandemia?

Bien… pero una vez… fue un domingo por la mañana… casi cada mañana me lavo la cara en la fuente y paró un coche de los Mossos d’Esquadra. Me dijo “jefe, ¿sabe usted que no se puede salir a la calle?” y yo le dijo “voy a entrar al lavabo y a lavarme” y me dijo “bueno pues, haga lo que tenga que hacer y váyase a su domicilio”. Y yo le dije. “Yo no tengo domicilio…llévame tú a tú casa, entonces tendremos un domicilio…”. No me dijeron nada y se fueron. Me llevo bien con todo el mundo y todo el mundo me conoce.

El problema es la soledad. La soledad es muy mala. El único problema es la soledad. Estás tan solo…. Bueno, cuando voy a Folre no. Tengo los colegas. Ves a uno, ves a otro, echas la partida al dómino, vemos la tele… pero después por la noche aquí…. ¡Qué mala es la soledad! Es muy mala. Estás solo… te echas a dormir… piensas… empieza el run run, run run.. y más de una noche me he puesto a llorar como un niño.

 

Ver clip de la entrevista en https://vimeo.com/483961495