El centro diurno Folre anuncia la voluntad de crecer para llegar a más gente en situación de sinhogar
El centro diurno Folre de Badalona celebra su 30 aniversario consolidado como un recurso clave en la atención y el acompañamiento a personas en situación de sinhogarismo. Impulsado en alianza por la Orden Hospitalaria San Juan de Dios, la Fundación Privada Llegat Roca i Pi y Càritas Diocesana de Barcelona, las entidades hacen balance de tres décadas de trayectoria y reafirman su voluntad de crecer para dar respuesta a una realidad social cada vez más compleja.
Actualmente, el centro atiende a una media de 40 personas al día y acompaña a cerca de 250 personas cada año, ofreciendo un espacio seguro donde cubrir necesidades básicas e iniciar procesos de recuperación personal y social. En el marco de la conmemoración, en el que participaron representantes de las tres entidades, otras entidades sociales y representantes del Ayuntamiento de Badalona y La Conselleria de Derechos Sociales e Inclusión. Salvador Maneu, director de Sant Joan de Déu Serveis Socials Barcelona, afirmó, en nombre de la alianza, que “Folre es un legado colectivo que quiere ser de la ciudad de Badalona y para la gente de Badalona”. Maneu destacó que el centro es fruto de una alianza cívica, eclesial y público-social, y remarcó que es una respuesta a las personas que pasan por momentos difíciles. “Folre es dignidad”, dijo.
Por otra parte, la consellera Mònica Martínez Bravo, mostró su apoyo a la ampliación del centro, como también lo hizo la 5ª teniente de Alcaldía, Eva Guillen. La necesidad de ampliar recursos y servicios se produce ante el incremento de personas que duermen en la calle en la ciudad y el incremento también de la lista de espera.
Folre se inició hace 30 años a partir de una iniciativa comunitaria vinculada a la Parroquia de San José, con acciones de apoyo básico a personas sin hogar. Con el tiempo, el proyecto ha evolucionado hasta integrarse en el Programa de Inclusión Bisbe Carrera, que complementa la atención diurna con una red de pisos de inclusión.
Desde las entidades impulsoras destaca el valor de la alianza entre el tercer sector y las administraciones como elemento clave para garantizar una atención integral y centrada en la dignidad de la persona. El reto de futuro implica continuar reforzando la capacidad de respuesta del proyecto ante el aumento del sinhogarismo y consolidar un modelo de atención comunitaria y coordinada en la ciudad de Badalona.






